Técnicas para superar la timidez: Conoce a tu enemigo

El principal enemigo de la persona tímida es ella misma. Su baja autoestima, sus pensamientos negativos y sus autocríticas constantes hacen que no pueda relacionarse con los demás como le gustaría. Por eso es primordial analizarse y evaluarse de una manera realista para poder superar la timidez. Vamos a explicar unas pautas que os ayudarán en esta tarea:

  • Conoce tu timidez: Cada caso de timidez es único y por ello debes estudiar el tuyo. Analiza en qué situaciones se manifiesta, que síntomas físicos notas, qué pensamientos te vienen a la cabeza…
  • Haz una lista de las cualidades que te hacen ser tímido y ve buscando estrategias que podrían ir ayudándote a superar cada una de ellas. Por ejemplo, si descubres que te da vergüenza hablar porque tu ritmo es demasiado rápido y no vocalizas adecuadamente, puedes practicar leyendo en voz alta media hora cada día, centrándote en mantener un ritmo adecuado y con la vocalización correcta. Si descubres que te da vergüenza hablar con chicas porque no has tenido mucho contacto con ellas, busca a alguna de tu clase o trabajo que te parezca accesible y empieza por saludarla e intentar mantener una conversación.
  • Reconoce que el mundo no te está mirando: La gente no está pendiente de ti, esperando a ver si te equivocas o te sonrojas para burlarse de ti o rechazarte. Puede parecer muy obvio pero, si realmente te concentras en este pensamiento, notarás que tu ansiedad se reduce.
  • Analiza las personas y situaciones con las que te sientes cómodo: Busca las características comunes de esas personas y situaciones y encontrarás muchas cosas nuevas sobre ti mismo. Es posible que encuentres que realmente no disfrutas en bares atestados de gente en los que hay que hablar a gritos y que prefieres la compañía de dos o tres personas. O que prefieres una conversación sobre videojuegos con tu mejor amigo en lugar de acudir a un estadio de fútbol a gritar como loco rodeado de miles de personas. Cuando te des cuenta de estas cosas, quizá puedas dejar de torturarte por no encajar en situaciones en las que en realidad no te gustaría estar. Tienes derecho a elegir tus gustos y aficiones y que no sean compartidas por la gran mayoría de la gente no te convierte en “un bicho raro”.
  • Realiza un gráfico de tus días, apuntando cómo te has sentido en compañía de otra gente. Valóralo del 0 (muy mal) al 10 (muy bien) y podrás ver gráficamente hasta que punto necesitas realizar cambios en tu vida.
  • Lleva un diario: Si empiezas a realizar cambios, apunta las técnicas que utilizas cada día, qué resultados has tenido, cómo te has sentido, qué pensamientos te venían a la cabeza… Te servirá para darte cuenta de los puntos que deberías seguir trabajando y para evaluar tus mejoras y motivarte.
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