¿Cómo ayudar al niño a superar su timidez? Entrenamiento en habilidades sociales

A continuación expondremos algunas técnicas que los padres pueden poner en marcha para entrenar a su hijo en el uso de las habilidades sociales. Como cada niño es diferente, quizá debáis probar unas cuantas hasta encontrar las más adecuadas para él. Todas ellas requieren paciencia y constancia ya que los resultados no aparecerán el primer día.

  • Ponle pequeñas metas encaminadas a que vaya siendo más abierto. Según vaya alcanzándolas, podrás ir proponiéndole metas mayores. Se puede empezar por saludar con la mano cuando alguien nos dice hola hasta terminar hablando enfrente de toda la clase. Es importante ir adaptando las metas a sus capacidades y no forzarle a realizar ninguna para la que no esté preparado.
  • Alaba el comportamiento de los niños abiertos: No le hagas reproches ni le compares, ni tampoco hagas elogios generales del tipo “Mira que bien se comporta este chico”. Intenta ser concreto para que el niño sepa cuál es el comportamiento que estás elogiando. Por ejemplo, “este niño ha sido muy educado al venir a saludarnos”.
  • Conviértete en un buen modelo: Actúa como una persona abierta cuando tu hijo esté observándote. Saluda a la gente del barrio, mantén conversaciones con vecinos, invita a familiares, amigos y niños de la edad de tu hijo a casa… Esto último dará a tu hijo posibilidades de practicar las habilidades sociales que haya ido aprendiendo. Cuantas más veces los invites, más cómodo se sentirá tu hijo y tendrá más posibilidades de superar su timidez.
  • Ayuda a tu hijo a relacionarse con otros niños: Si no sabe hacerlo, dale instrucciones concretas (“acércate a esos niños y pregúntales si puedes jugar con ellos”). No fuerces al niño si no quiere hacerlo. Prueba con situaciones que puedan causarle menos ansiedad, como acercarse a un niño solo en lugar de a un grupo o juntarse con niños más pequeños, que suelen resultarles menos amenazantes.
  • Recompensa a tu hijo por comportarse de manera abierta: No te fijes sólo en lo negativo ni le reproches o critiques su timidez, ya que con ello podrías reforzarla. Fíjate en sus mejoras y prémialas, a ser posible con premios elegidos por el niño. Los premios no tienen que ser materiales. Muchas veces llevarle a ver una película o salir toda la familia junta a un sitio que él haya elegido, puede resultar mucho más reforzante.
  • Utiliza el juego para practicar habilidades sociales: Podéis practicar en el juego situaciones en las que dos personas se conocen, hablan de temas en común y se hacen amigas, cómo despedirse, cómo dar las gracias, cómo pedir un favor… Después podéis intercambiar los papeles. Si el niño es muy tímido para escenificar esas situaciones, se puede hacer con muñecos.
  • Empareja a tu niño con otro en las situaciones sociales y ponles a jugar a algo juntos. Así habrás facilitado la relación ya que habrás ayudado a tu hijo en las fases que más ansiedad le provocan (acercarse a un desconocido, saludar, presentarse, pedirle que juegue…). Habla con la profesora para que en clase le siente con alguien afín y por el que no se sienta amenazado.
  • Involucra en el proceso de mejora a todos los adultos con los que el niño tenga una relación importante (familiares, niñera, profesores, psicólogo escolar…). Todos deben estar enterados de las técnicas que estás poniendo en práctica y ayudarte en todo lo posible.
  • Asegúrate de estar adecuando tus expectativas a las posibilidades de tu hijo. Tanto esperar demasiado como muy poco, reducirá su autoestima y aumentará su timidez.
  • Ayuda al niño a acostumbrarse a las situaciones que teme: Puedes dividir la situación en pasos a los que el niño vaya haciendo frente de manera gradual. Por ejemplo, si queremos que se ponga a jugar con otros niños en el parque, podemos comenzar por sentarnos a mirarles en un banco a varios metros de distancia. Al día siguiente, podemos hacer lo mismo pero sentados en el banco de al lado. Al siguiente, podemos pedir a nuestro niño que les salude al llegar. Así, poco a poco, conseguiremos la meta reduciendo la ansiedad del niño.
  • Consulta a un psicólogo o psiquiatra infantil: Si tu hijo no responde a ninguna de estas técnicas o consideras que la timidez de tu hijo es un problema grave que le está afectando profundamente, ponte en contacto cuanto antes con un psicólogo o psiquiatra infantil especializado en timidez. Este problema no suele desaparecer por sí solo y, cuanto más tiempo pase tu hijo evitando a los demás y aislándose, más difícil le resultará integrarse en el futuro.

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