Terapias psicológicas contra la timidez

Podemos encontrar múltiples terapias encaminadas a superar la timidez. Destacamos la psicoanalítica (basada en el estudio del inconsciente y la superación de traumas ocultos), la conductista (consistente en el aprendizaje y refuerzo de conductas más adecuadas) o la humanista (enfocada a lograr la autorrealización de la persona).

La terapia que se ha revelado como la más completa y eficaz en el tratamiento de la timidez es la cognitivo-conductual. Esta corriente concibe el problema como la suma de los pensamientos, emociones y conductas de la persona y trata de estudiar y mejorar todos esos aspectos. Las técnicas que utiliza son las siguientes:

  • Modelado: Se basa en el aprendizaje por observación. La persona observa videos o conductas en directo de gente que se relaciona de forma adecuada y es reforzada por ello.
  • Práctica y refuerzo: El terapeuta observará los intentos de la persona por relacionarse y elogiará las partes positivas, a la vez que realiza una crítica constructiva de las que deben mejorarse.
  • Entrenamiento en habilidades sociales: El terapeuta dará instrucciones a la persona de las habilidades sociales que debe mejorar (asertividad, comunicación no verbal, expresión de opiniones, deseos y quejas…).
  • Pensamiento positivo: El terapeuta examinará las instrucciones negativas y los pensamientos de fracaso que la persona utiliza y le enseñará a cambiarlo por instrucciones positivas.
  • Relajación: Existen múltiples técnicas que pueden ayudar a que la persona aprenda a controlar su ansiedad (respiración, relajación muscular progresiva, visualización…).
  • Desensibilización sistemática: Consiste en poner a la persona en un estado contrario a la ansiedad (mediante relajación) y, una vez en ese estado, ir sometiéndole progresivamente a las situaciones que le generan ansiedad.
  • Exposición: Se trata de enfrentarse a la situación temida. Se realiza de forma gradual para que los niveles de ansiedad no se eleven demasiado.