Prevención de la timidez en la infancia.

Las primeras experiencias y contactos del niño influyen en gran medida en el desarrollo de una personalidad tímida. Por ello, hay que estar muy atento para intentar evitar errores y proporcionar al niño un ambiente en el que pueda desarrollar una personalidad sana. Vamos a exponer una serie de recomendaciones en este sentido:

  • Intenta abrir a tu familia a los contactos sociales: No os convirtáis en una isla en la que sólo tratéis los unos con los otros. El niño necesita conocer nuevos ambientes, practicar diferentes actividades, relacionarse con gente ajena a la familia. Esto hará que encontrarse con gente nueva o en ambientes diferentes no le parezca amenazante.
  • Practicad habilidades sociales: Enseña a tu hijo cómo presentarse, cómo saludar, cómo pedir algo y dar las gracias por ello… Puedes explicárselo o enseñárselo mediante el ejemplo. Si el niño ve que sus padres se comportan sin timidez en situaciones sociales, les imitará.
  • Refuerza su autoestima: Dale oportunidades para desarrollar sus habilidades, demuéstrale tu cariño y la importancia que tiene para ti, ve introduciendo pequeñas responsabilidades que le hagan sentirse autónomo e importante y deja que tome sus propias decisiones, asegurándole que vas a estar a su lado si te necesita y que seguirás apoyándole y aceptándole aunque fracase. Un niño con una autoestima saludable que crezca en un ambiente de aceptación estará mucho más seguro de sí mismo.
  • No etiquetes a tu hijo: No le pongas el “cartel de tímido” ni dejes que nadie lo haga. Si el niño empieza a verse a sí mismo como tímido, creerá que no puede hacer nada para cambiarlo y no luchará para que su problema no vaya a más.
  • Las normas deben ser claras para que el niño entienda lo que no puede hacer y pueda sentirse orgulloso cuando se comporte bien. Hay que conseguir un equilibrio en la disciplina. Tanto la autoridad excesiva como la falta de ella pueden provocar timidez.
  • Intenta establecer con tu hijo una relación en la que prime el cariño, la confianza y la comunicación.
  • En caso de que el niño presente problemas serios de inseguridad y aislamiento, conviene que os pongáis cuanto antes en contacto con un especialista. La timidez es una espiral en la que los escasos contactos sociales y la ansiedad provocan cada vez mayor ansiedad y aislamiento, así que es necesario atajarla lo más pronto posible.