¿Un niño tímido será un adulto tímido?

Según los últimos estudios cientificos, la timidez podría ser una característica de personalidad que se extendiese a lo largo de toda la vida de la persona. Según estos estudios, los niños tímidos reaccionan con mucha más intensidad a las personas y situaciones desconocidas. Ese mismo estudio, aplicado a las mismas personas muchos años después, reveló que seguían reaccionando con ansiedad a las situaciones y personas extrañas.

Sin embargo, si tenemos en cuenta que la timidez no está basada solamente en factores genéticos o biológicos, sino que hay otros muchos factores que influyen, podemos decir que no siempre tiene por que ser así.

En el crecimiento del niño influyen muchas personas y situaciones que pueden ayudarle a afrontar su timidez: encontrar un grupo de amigos que le acepten, un profesor que sepa reforzarle adecuadamente, empezar una actividad deportiva o artística en la que destaque y que le de seguridad en si mismo…

Además, durante la adolescencia, se producen muchos cambios en la personalidad que pueden llevar al niño desde conseguir un cambio que le permita superar sus inhibiciones hasta acrecentar su timidez e ir aislándose cada vez más.

En resumen, una persona tímida desde niño es posible que siempre sienta cierta inhibición o ansiedad ante las situaciones y personas extrañas. Sin embargo, hay posibilidades de que supere estos miedos y lleve una vida totalmente normal y mantenga unas relaciones satisfactorias. Es posible que nunca disfrute siendo el alma de la fiesta ni siendo el centro de atención de las reuniones sociales, pero podrá relacionarse con los demás sin que le suponga ningún problema.

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