La inseguridad

La falta de seguridad en uno mismo está en la base de la timidez. La persona tímida siente que no tienen las mismas habilidades y capacidades que la gente que le rodea y no se siente a gusto con su físico ni con su personalidad. En definitiva, no se acepta a sí mismo y por eso cree que los demás tampoco le aceptarán.

Estas personas son muy sensibles a la crítica o el rechazo de los demás, por lo que intentarán evitarlo a toda costa, aunque ello les suponga renunciar a relaciones o actividades que les gustaría mantener.

Vamos a explicar con un ejemplo los procesos emocionales, los pensamientos y las conductas de una persona tímida para facilitar la comprensión. Imaginemos una reunión de trabajo en la que se está intentando dar solución a un problema. La persona tímida, a la que llamaremos Ana, está sentada un poco apartada de sus compañeros y escucha en silencio como discuten.

A Ana se le ocurre una posible solución para el problema. Inmediatamente empieza a plantearse si comentársela a los demás. Así podrían salir antes y, además, podría recibir la admiración de los otros por haber resuelto la situación. Sin embargo, no es capaz de decir nada. Siente que su ansiedad empieza a subir al imaginarse hablando, con los ojos de todos fijos en ella. Las manos le tiemblan, empieza a sudar y nota que se le seca la garganta.

Su mente le dice que hable, que no sea tonta, que las consecuencias serán positivas para todos… Pero, por otro lado, piensa en cada momento excusas para no hablar: ahora mismo está hablando otra persona y no sería educado interrumpir, seguro que mi idea es una tontería, si fuera una idea tan buena ya la habría dicho otra persona, seguro que me pongo a tartamudear y quedo como una boba… Todo esto podría resumirse en “Mejor quédate callada y no te expongas a hacer el ridículo”.

Finalmente, alguien comenta la idea que Ana había tenido hacía minutos y recibe los elogios de los compañeros, haciendo que se sienta frustrada y se recrimine por su falta de valor.

Si, al seguir el tema, Ana consigue vencer su inseguridad y hacer un comentario, descubrirá que la gente está más impresionada de verla participar que de las cosas que está diciendo. Incluso es muy posible que alguien bromee sobre el tema diciendo algo parecido a “Mirad, si sabe hablar”, lo que provocará la risa de todos los presentes y confirmará a Ana en su idea de que es más seguro no intervenir.

Así, la persona tímida continuará atrapara en esa inseguridad y se verá incapacitada para salir de esta situación por miedo a las opiniones que su cambio de conducta producirá en los demás.

Google Analytics Alternative