Tratamiento psicológico de la fobia social

El tratamiento más utilizado para tratar la fobia social es el cognitivo-conductual, que es el que se ha demostrado como más completo y eficaz ya que se encarga de todas las facetas del problema: pensamientos, emociones y conductas.

En un primer momento, el psicólogo realizará una evaluación del problema para conocer la gravedad y alcance de los síntomas, sus posibles causas y consecuencias. Para ello estudiará los síntomas fisiológicos, las conductas y las emociones de la persona con fobia social a través de entrevistas al implicado y, en algunos casos, a sus personas cercanas, autoinformes, observación…

Una vez haya conseguido toda la información, el psicólogo elaborará un tratamiento personalizado, adaptado a las características específicas de la persona.

El tratamiento englobará los tres niveles en los que se manifiesta la fobia social:

  • Emociones: Se entrenará al paciente en conocer y controlar sus emociones (ansiedad, culpa, pena, ira…) y los signos fisiológicos que llevan consigo (tartamudeo, rubor, taquicardia, temblor…).
  • Pensamientos: Se entrena al paciente para que sea capaz de detectar sus pensamientos negativos y reemplazarlos por otros que le ayuden a superar el problema.
  • Conductas: El psicólogo enseña al paciente las técnicas necesarias para que pueda afrontar las situaciones que le dan miedo. Así le explicará técnicas de resolución de problemas, de asertividad, a controlar su comportamiento no verbal, a mantener conversaciones… Una vez el paciente dispone de las herramientas que necesita, se le va exponiendo gradualmente a las situaciones que temía, con lo que la ansiedad se irá reduciendo y el paciente podrá controlarla y sentirse reforzado.
  • Los procedimientos que suelen usarse en el tratamiento de la fobia social son las estrategias de relajación y respiración, el entrenamiento en habilidades sociales, la exposición a situaciones de ansiedad y la reestructuración de los pensamientos.

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